Hormigón, sombra y paisaje
La vivienda se implanta en un terreno de geometría irregular dentro de un barrio consolidado, donde la presencia del lago hacia el fondo define la orientación y las principales visuales del proyecto.
El programa incorpora una condición precisa: dormitorios en planta baja para personas de tercera edad y una suite principal con espacio de trabajo en planta alta, organizando la casa a partir del uso y la accesibilidad.
A partir de estas variables, la casa se estructura en torno a una galería en doble altura que funciona como elemento central, articulando los espacios y actuando como regulador climático. Este espacio intermedio, profundo y continuo, controla la incidencia solar, permitiendo el ingreso del sol en invierno y generando sombra en verano.
En planta baja, un patio organiza el acceso y vincula el área social con los dormitorios, construyendo un sistema de vacíos que ordena la circulación, incorpora luz natural y establece relaciones cruzadas entre los espacios.
La materialidad se sintetiza en el uso del hormigón armado, que permite resolver la complejidad geométrica del lote mediante una única masa continua, capaz de integrar estructura, forma y expresión.
La casa se construye a partir de la interacción entre geometría, clima y paisaje, donde los vacíos, las dobles alturas y la galería definen una espacialidad abierta, profunda y directamente vinculada con el entorno.







